RETOMANDO LA PREPARACION... (24)

RETOMANDO LA PREPARACION...                     (24)
Mostrando entradas con la etiqueta higueras/higos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta higueras/higos. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de septiembre de 2008

Moropeche - Un paraiso cercano...

Aunque muchos vivimos como si el mundo se limitase a las ciudades y sus Centros Comerciales, todavía quedan "paraísos cercanos" como Moropeche.

"La gente de Moropeche es más una gran familia que un pueblo pequeño, son casas de puertas abiertas donde cada vecino es un hermano y casi todo se comparte, tanto las alegrías como las penas.

Son típicas en las noches de verano las reuniones de vecinos tomando el fresco hasta altas horas de la madrugada, contando las vivencias de los más antiguos del lugar y reviviendo aquellas viejas anécdotas que casi todos conocen, pero que todos recuerdan y vuelven a reír con ellas.

Moropeche es un pueblo sin reloj donde uno se puede parar a charlar en la calle con cualquiera sin sentir la sensación de que llega tarde a ningún sitio (algo raro en nuestros días).

Moropeche es un pueblo tradicionalmente agrícola, aunque por su situación es más de supervivencia que de economía.

Cada familia siembra en su tierra lo que necesitara para ese año; unas patatas, unas cebollas, unas judías, tomates, pimientos, trigo, maíz, etc. También cada familia dispone de una pequeña cantidad de olivos para asegurar su consumo de aceite.

En la mayoría de las casas y desde hace un par de décadas conviven los tractores con los burros y las mulas con los que comparten las faenas del campo.

Entre los meses de diciembre y enero aún se siguen haciendo las matanzas de los cerdos donde se provee a las familias de los embutidos para todo el año, así como los riquísimos jamones serranos.

Aunque en el pueblo hay panadería la mayoría de los vecinos siguen haciéndose su propio pan en hornos de leña que son grandes y están repartidos a lo largo del pueblo, y que se aprovechan durante todo el año, aunque con especial interés en las fechas navideñas para hacer los dulces tan ricos de esos días.

En los finales del verano y principios de otoño se pueden ver colgados de las fachadas y de los muros de la mayoría de las viviendas, las típicas ristras de higos, pimientos, o maíz puestos para secar. Luego en los largos meses de invierno tendremos tiempo de poder disfrutarlos."

Estoy seguro que cuando lleguen los "malos tiempos" sitios como este no van a ser tan malos como las ciudades. Estaría bien encontrar un "Moropeche"...

lunes, 25 de agosto de 2008

(C.N.S.U.) - Higos (2)

¿Sabéis si se puede morir de una "ingestión masiva" de higos?

Lo pregunto porque ahora que tengo localizadas varias higueras cerca de mi casa la recolección de higos se está convirtiendo en una rutina.

Bromas aparte, los días que voy a "recolectar" (no salgo todos los días ni mucho menos) recojo solamente una o dos docenas de higos (los más maduros y apetitosos) que luego nos comemos en familia, por lo que tampoco nos empachamos.

Estoy saliendo en bicicleta, que además de más barato es mucho más discreto y me ayuda a conocer los alrededores de mi domicilio, donde por suerte aún perviven algunas pequeñas y viejas huertas lo que me ha permitido localizar también otros frutales (limoneros y naranjos principalmente) algunos al borde de los caminos (lo que hay en el camino “fuera de la alambrada” es de todos ¿no?) y otros abandonados o semi-abandonados que en el futuro me pueden ser de gran utilidad.

martes, 19 de agosto de 2008

(C.N.S.U.) - Higos (1)

Hace unos días circulaba en mi coche (viaje justificado por carga y kilometraje) concentrado en la conducción, en mis pensamientos y en el programa de radio que iba oyendo cuando aprecié unas "manchas negras" espachurradas en el arcén de la carretera.

Mi cerebro tardó algunos segundos en reaccionar, pero al final lo hizo: ¡Higos! ¡Higos maduros!

Efectivamente se trataba de un par de higueras situadas junto a la carretera en un terreno sin vallar y de fácil acceso.

Curiosamente una de las cosas que llevaba en el coche eran algunos higos comprados en el supermercado (a 5 euros el kg. ¡si lo supieran los labriegos!) que les gustan mucho a mi mujer y a mi hija.

La decisión fue instintiva; detuve el coche de manera irregular, hice una maniobra antirreglamentaria, aparque de modo indebido (si me pillan me hubieran salido caros los higos) y me puse a recoger un par de docenas de higos (aún les faltaba un poco de maduración y como sabréis, los higos no maduran fuera de la higuera)...

...pero la sorpresa no había terminado; cuando empecé a seleccionar higos de la higuera más apartada de la carretera, descubrí (debo reconocer que con un cierto "susto) que oculta bajo la misma había una tienda de campaña por cuya puerta asomaban unos pies humanos.

La higuera estaba "okupada" y aunque el okupa dormía como un tronco (supongo, porque no me dediqué a tomarle el pulso ni a hacer averiguaciones) pensé que no era momento ni lugar de enzarzarme en una posible pelea por si estos higos son tuyos o míos ("En tiempo de higos, no hay amigos" dice un refrán español) y decidí retirarme silenciosa y prudentemente con los frutos ya recolectados.

Esta experiencia me ha servido para dos cosas:

1.- Recordar (una vez más) que nunca hay que bajar la guardia y que hay que mantener los ojos bien abiertos (el susto pudo haber sido mayúsculo, porque no sé qué tipo de persona dormía en la tienda).

2.- Recordar también que, a veces, la naturaleza pone a nuestro alcance (gratis) "manjares" que de otra manera tenemos que conseguir "pasando por el aro" de la sociedad de consumo y sus circuitos comerciales. Por esta razón, aparte de las dos mencionadas higueras, he localizado otras cuantas y pienso "ponerme morado" de higos "sin pasar por caja" mientras pueda, pero que conste que no lo hago tanto por ahorrarme unos euros (que no están mal) como por sentir el placer de conseguir alimento por mis propios medios.