Hace tiempo que comenté la existencia del (autodenominado) "Observatorio de la Delincuencia Inmigrante", que se dedicaba a recoger, de manera organizada (por nacionalidad y tipo de delito) y objetiva (sin quitar ni añadir una coma), las noticias relacionadas con delitos cometidos por inmigrantes.
Ahora me entero de que dicho "Observatorio" suspende su labor debido a los "ataques" de ciertos "lobbys" (según su propia explicación).
La actividad del "Observatorio" podía gustar más o menos, pero el cese de su actividad no puede considerarse una buena noticia. Personalmente, cualquier tipo de censura (incluso la hecha de manera indirecta, como parece ser este caso) me parece rechazable e indicadora de la existencia de un problema grave en nuestro sistema democrático.
Supongo que esta "voz que se calla", al igual que otras que se han ido silenciando antes, lo hace a causa del "apagón informativo" que alguien se empeña en provocar para que creamos que seguir la carrera de la "Súper Modelo 2008" o saber de las miserias de Andrés Pajares es más importante que conocer, mínimamente la realidad de la situación de nuestra sociedad (enferma y debilitada), los peligros que nos acechan y la manera de protegernos.
Lo siento, por todos y especialmente por la libertad.
Ahora me entero de que dicho "Observatorio" suspende su labor debido a los "ataques" de ciertos "lobbys" (según su propia explicación).
La actividad del "Observatorio" podía gustar más o menos, pero el cese de su actividad no puede considerarse una buena noticia. Personalmente, cualquier tipo de censura (incluso la hecha de manera indirecta, como parece ser este caso) me parece rechazable e indicadora de la existencia de un problema grave en nuestro sistema democrático.
Supongo que esta "voz que se calla", al igual que otras que se han ido silenciando antes, lo hace a causa del "apagón informativo" que alguien se empeña en provocar para que creamos que seguir la carrera de la "Súper Modelo 2008" o saber de las miserias de Andrés Pajares es más importante que conocer, mínimamente la realidad de la situación de nuestra sociedad (enferma y debilitada), los peligros que nos acechan y la manera de protegernos.
Lo siento, por todos y especialmente por la libertad.
