RETOMANDO LA PREPARACION... (24)

RETOMANDO LA PREPARACION...                     (24)
Mostrando entradas con la etiqueta conejos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conejos. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de junio de 2009

Libro: "La Carretera" de Cormac McCarthy

En uno de los “foros survivaleros” que visito cuando tengo ocasión encontré una referencia al libro “LA CARRETERA” (de Cormac McCarthy) y no puedo dejar de recomendar esta joya de la literatura en general y del genero “apocaliptico / survivalista” en particular.

Lo primero que quiero dejar claro es que este no es un manual de supervivencia ni nada parecido, aunque en sus páginas podemos encontrar algunas sutiles referencias.

“Los relojes se pararon a la 1.17 Un largo tijeretazo de claridad y luego una serie de pequeñas sacudidas. Se levantó y fue a la ventana. ¿Qué pasa?, dijo ella. Él no respondió. Entró en el cuarto de baño y pulsó el interruptor de la luz pero ya no había corriente. Un fulgor rosado en la luna de la ventana. Hincó una rodilla y levantó la palanca para tapar la bañera y luego abrió los dos grifos a tope. Ella estaba en el umbral en camisón, agarrada a la jamba, sosteniéndose la barriga con una mano. ¿Qué es?, dijo. ¿Qué pasa?
No lo sé.
¿Por qué te bañas?
Yo no me baño.”

Este libro, refleja más bien la vertiente psicológica de la supervivencia. Los protagonistas no visten ropas técnicas ni asan conejos en alegres fuegos de campamento. Tampoco esperan la ayuda de un equipo de rescate. Aquí los supervivientes tienen que sacar, en todo momento, fuerzas de donde ya no quedan y su mundo, dominado por el hambre, es oscuro, frío, peligroso y carente de toda humanidad. Es más bien un mundo a lo “Mad-Max”, pero en una película sin música, casi sin diálogos y por supuesto en blanco y negro.

“Se sentó en la carretera a mediodía con la mejor luz que iban a tener y cortó las suturas con las tijeras y devolvió las tijeras al botiquín y sacó las pinzas. Procedió a arrancar de su piel los pequeños hilos negros, presionando con el pulpejo del dedo gordo. El chico le observaba sentado en la carretera. El hombre sujetó los extremos de los hilos y con las pinzas los fue sacando de uno en uno. Puntitos de sangre. Cuando hubo terminado guardó las pinzas y tapó la herida con gasa y luego se levantó y se subió el pantalón y le pasó el botiquín al chico para que lo guardara.
Te ha dolido ¿verdad?, dijo el chico.
Sí.
¿Eres muy valiente?
Regular.
¿Qué es lo más valiente que has hecho?
Escupió en la carretera una flema sanguinolenta. Levantarme esta mañana, dijo.
¿En serio?
No. No me hagas caso. Vamos, en marcha.”

Probablemente este no sea un libro recomendable al “público en general” ni tampoco para quien no le guste leer, pero a cualquiera que le guste disfrutar con un libro en sus manos, las doscientas páginas de este libro se le van a pasar volando y probablemente le darán que pensar.

Yo he tardado poco más de un día en leerlo (lo hubiera hecho de un tirón si las circunstancias me lo hubieran permitido) y he de reconocer que ha habido momentos en los que me he metido tanto en el desarrollo de la historia que sentía un desasosiego y una incomodidad y difíciles de explicar.

Ahora que viene el verano y todos tenemos un poco de tiempo libre, no os olvidéis de este libro:

La Carretera de Cormac McCarthy.

sábado, 9 de agosto de 2008

(C.N.S.U.) - Insolación

Hace unos días, por razones laborales de "fuerza mayor" me vi obligado a trabajar durante casi tres horas a pleno sol (de 15:00 a 18:00 aprox.).

Los que conozcáis esta zona de España (denominada genéricamente como "Levante") sabréis que los calores del mes de agosto no son cosa de broma.

A pesar de que disponía de agua fresca para beber e incluso una gorra, físicamente fue bastante penoso. Aparte de quedarme "sin fuerzas", durante varias horas tuve un importante dolor de cabeza y una incomoda sensación de malestar.

Aunque después de ducharme y beber mucha agua me encontré mucho mejor, he considerado interesante dar algunos consejos sobre la exposición al calor intenso y sus riesgos.

INSOLACIÓN / GOLPE DE CALOR

Es la respuesta del organismo a una agresión producida por el calor. Sus causas pueden ser la acción directa y prolongada del sol en el organismo (cabeza), normalmente debido a una larga exposición.

Los síntomas más comunes son:

* Cara congestionada.
* Dolor de cabeza.
* Sensación de fatiga y sed intensa.
* Náuseas y vómitos.
* Calambres musculares, convulsiones.
* Sudoración abundante en la insolación que cesa en el golpe de calor; en este caso, la piel está seca, caliente y enrojecida.
* Alteraciones de la consciencia (somnolencia), respiración y circulación.

Primeros auxilios:

* Colocar al paciente en un lugar fresco y ventilado, a la sombra.
* Aplicar compresas de agua fresca en la cabeza.
* Darle a beber agua fresca a pequeños sorbos.
* Si no hay mejoría, observación por parte del médico.

A pesar de todo, llego a la conclusión (natural, por otra parte), que "si es posible" deben evitarse las actividades físicas y las estancias prolongadas bajo el sol cuando las temperaturas son elevadas.

domingo, 27 de abril de 2008

(C.N.S.U.) - Partiendo conejos (2)

Hoy he hecho las "prácticas" de mi particular "cursillo de troceo de conejos".

La excusa ha sido la preparación de una magnífica comida de trabajo consistente en "Arroz con conejo y caracoles" para catorce personas, en la cual yo (con ayuda y supervisión de un "experto") he sido el encargado de trocear dos de los cuatro conejos disponibles.

No lo he hecho mal del todo aunque necesito perfeccionar mi estilo (la práctica, más o menos frecuente, es la mejor manera de conseguirlo).

Cocinar, sin embargo, sigue siendo una habilidad que (a pesar de su importancia) no poseo y tan sólo soy capaz de preparar algunos platos "rudimentarios" y poco atractivos a la vista el paladar.

En fin, poco a poco, aunque a la vista de la evolución de la situación (amenaza de crisis económica y escasez de alimentos básicos, inflación, aumento del paro, precios máximos históricos del petróleo, etc.) no estoy seguro de que quede mucho tiempo para prepararse.

domingo, 9 de diciembre de 2007

(C.N.S.U.) - Partiendo conejos (1)

Puede que parezca una tontería, pero he estado aprendiendo a "partir un conejo" (hacer del cuerpo de un conejo partes más pequeñas para cocinarlo mejor o para repartirlo entre varias personas).

Había una pequeña (y modesta) celebración y se estaba preparando un arroz con conejo. En un momento dado observé que uno de mis amigos estaba partiendo un conejo con gran maestría, por lo cual me acerqué a el y sin más rodeos le dije:

- ¿Me enseñas?

Y el muchacho, encantado de la vida y muy amablemente me ha proporcionado un primer acercamiento "teórico-práctico" a la acción de matar, desangrar, despellejar, limpiar y cortar un conejo.

Hemos quedado en practicarlo en futuras ocasiones.

¿Te hace gracia? ¿Sabes matar un conejo? ¿Lo has hecho? Si partes un conejo de manera deficiente comerás trozos de hueso e incluso, si tienes mala suerte, bilis o "mierda" (con perdón de la expresión), además de, probablemente "estropear" unas buenas piezas de carne.

La mayoría de los que habitamos en las ciudades y hemos "desertado del arado" y no sabemos ni partir un conejo, ni desplumar un pollo, ni recoger setas comestibles, ni muchas otras cosas que tendremos que volver a aprender más pronto que tarde (especialmente "el trato" con animales que no son "de compañía").

Nota: Me estoy dando cuenta de que para ser un "Nuevo Superviviente Urbano" tengo una cierta tendencia a tirar al monte (como las cabras). Supongo que será porque el medio urbano lo tengo bastante controlado.