RETOMANDO LA PREPARACION... (24)

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viernes, 12 de marzo de 2010

Cartuchos caseros. (Homenaje a Delibes)

Modesto homenaje al "superviviente" Delibes de cuyas obras siempre se podrán extraer magníficas enseñanzas.


(...)

Al subir de precio la munición, el Juan Gualberto empezó a fabricar los cartuchos en casa. Hacía la pólvora con clorato y azúcar y en vez de perdigón metía pedazos de clavos. El pistón lo recargaba con dos cabezas de cerillas, de forma que al oprimir el gatillo, la explosión demoraba cuatro o cinco segundos. Primero hacía "psssssss" y cuatro o cinco segundos después retumbaba el disparo. El Juan Gualberto, el Barbas, había de seguir todo ese tiempo la pieza por los puntos de la escopeta si aspiraba a derribarla.

- Aviado iría uno si se le ocurriera vacilar, ¿eh jefe?

(…)







"Un cazador que escribe" - Miguel Delibes (La caza de la perdiz roja)

domingo, 31 de mayo de 2009

(C.N.S.U.) - Volviendo a la actividad

Aquí estoy, por petición popular, y casi 6 meses después de la última entrada en el Blog.

Lo he explicado muchas veces, pero ha habido razones de peso que me han mantenido alejado del blog y posiblemente me impidan actualizarlo con la misma frecuencia que antes.

Para los que no lo sepáis, este es un breve resumen de mi vida en los últimos 6 meses:

* He "sufrido" una importante promoción laboral (mucho más trabajo).
* He comenzado (con poco éxito) a trabajar un huerto urbano.
* He estado algún tiempo en el extranjero y viajando por España (muchos días fuera de casa).
* He tenido que apoyar a una parte de mi familia bastante afectada por la crisis económica.
* Estoy practicando "Krav Maga" de manera regular (dos veces por semana).
* He aprendido los rudimentos del tiro (y la caza) con arco (convencional y de poleas).
* Estoy estudiando para poder hacer la carrera de enfermería (un sueño aún muy lejano).
* Sigo aprendiendo orientación y participando en todas las carreras que puedo.
* He hecho reformas en casa, inicialmente estéticas (todo para ti "cariño") y he aprovechado para hacer algunas mejoras de cara a la supervivencia (mejor aislamiento térmico, luz de emergencia, etc.).

En fin; una agenda repleta en la que no quedaba tiempo para dedicarle a esta página (cuando tengo tiempo prefiero leer alguno de los muchos libros que tengo pendientes).

Ahora todo está más tranquilo y tengo el firme propósito de retomar la actividad bloguera. Nos vemos por aquí.

TENED CUIDADO AHÍ FUERA.

sábado, 14 de junio de 2008

Obtener alimento

Enlace al texto original

(...)

Los alimentos son una importante preocupación para un superviviente (aún cuando el agua es de mayor importancia) y son indispensables para mantener la energía, el calor corporal, y la moral elevada.

En condiciones de emergencia no será facil mantener una dieta equilibrada; pero si fuera posible recuerda que hay tres grupos de alimentos vitales y que debes ingerir de los tres: proteínas (carnes), hidratos de carbono (granos o cereales) y lípidos (grasas).

La falta de alimentos limita las fuerzas y la sensación de hambre baja la moral, aún cuando agudiza el ingenio. Si dispones de poco alimento, es preferible que lo consumas poco a poco en varias veces al día, pues así sentirás menos hambre. Además así te aseguras de que, de ser dañino alguno de ellos, disminuyan las consecuencias fatales de ello.

Debes tener en cuenta que el organismo puede pasar varios días sin alimentos, pero no abuses de ello. Debes alimentarte, aún cuando lo que tengas a tu disposición te parezca poco delicioso o desagradable.

¿Qué se puede comer?

Casi todo animal que se arrastra, camina, vuela o se desplaza bajo agua, excepto los conocidamente tóxicos y que por lo general destacan por sus vivos colores o formas infladas o con espinas. El resto de los peces son comestibles, aún cuando su sabor no sea enteramente placentero.

Los animales marinos son casi todos comestibles, los moluscos pegados a rocas o enterrados, los peces, crustáceos y otros. Se pueden consumir crudos, asados o hervidos.

En tierra, las lombrices, larvas de insectos, insectos, babosas, caracoles, arañas, se pueden comer enteros, especialmente asados sobre una lata o sobre el fuego.

Culebras, sapos, ranas, lagartijas, se pueden consumir pero teniendo la precaución de sacarles la piel, pues tienen glándulas tóxicas y no comer ni la cabeza ni sus vísceras.

Los ratones silvestres son recomendables pues no ofrecen peligro, con excepción del ratón de cola larga y los de los poblados. Los demás pueden ser un buen alimento si se les retira la piel y los testículos a los machos haciendo un corte en "V".

La aves son todas comestibles, aún cuando algunas no tienen buen sabor como las carroñeras o las marinas que tienen un fuerte olor y sabor a pescado.

Lo único que no es recomendable comer es el hígado de animales grandes pues es tóxico, pero se puede consumir en porciones muy pequeñas.

Respecto a las plantas debes tener en cuenta lo siguiente:
* No consumir hongos ni setas a menos de estar completamente seguro de conocerlas.
* No comer plantas que al cortarlas secreten un líquido lechoso.
* Elegir las partes tiernas de plantas, estas en general se pueden tomar como té y dan una sensación de alivio y refresco.
* Los vegetales hervidos presentan menos riesgos que los crudos.
* Los frutos y las raíces son las partes más nutritivas, en especial en las plantas con raíces gruesas y pulposas.
* Si no estas seguro de que sea comestible, puedes probarla con la punta de la lengua y esperar algunos minutos. Luego consume una porción muy pequeña y espera algunas horas.
* Evita las que tienen hojas en ramilletes de a tres y las que tengan bayas blancas.

En general es menos seguro consumir plantas que animales, pero toma siempre las precauciones necesarias para evitar malos ratos o problemas graves de intoxicación.

Obtener el alimento

Hemos visto de manera general lo que se puede y lo que no se puede comer. Ahora veamos como obtener estos alimentos.

Las plantas y algunos animales se recolectan simplemente observando, dando la vuelta a algunos troncos o rocas, escarbando en la arena o simplemente extrayéndolos del lugar en donde se encuentran. En lagos, ríos y charcos se pueden recolectar moluscos, crustáceos o peces pequeños. Estos pueden servir para ser comidos directamente por nosotros o como carnada para peces de mayor tamaño. Para ello debemos de hacernos de anzuelos ya sea de madera o en un mejor caso de alambre o algún metal.

Animales de mayor tamaño se pueden obtener por medio de trampas o por el no fácil arte de cazarlos con lanzas pues además de la técnica que se requiere para ello, nuestra presa puede escapar con la herida causada y morir a muchos kilómetros, en un lugar en donde jamás la encontraremos.

Las trampas brindan la posibilidad de dejarlas durante la noche pero es importante dejar siempre más de una para asegurarnos de capturar algo.

(...)

domingo, 27 de abril de 2008

(C.N.S.U.) - Partiendo conejos (2)

Hoy he hecho las "prácticas" de mi particular "cursillo de troceo de conejos".

La excusa ha sido la preparación de una magnífica comida de trabajo consistente en "Arroz con conejo y caracoles" para catorce personas, en la cual yo (con ayuda y supervisión de un "experto") he sido el encargado de trocear dos de los cuatro conejos disponibles.

No lo he hecho mal del todo aunque necesito perfeccionar mi estilo (la práctica, más o menos frecuente, es la mejor manera de conseguirlo).

Cocinar, sin embargo, sigue siendo una habilidad que (a pesar de su importancia) no poseo y tan sólo soy capaz de preparar algunos platos "rudimentarios" y poco atractivos a la vista el paladar.

En fin, poco a poco, aunque a la vista de la evolución de la situación (amenaza de crisis económica y escasez de alimentos básicos, inflación, aumento del paro, precios máximos históricos del petróleo, etc.) no estoy seguro de que quede mucho tiempo para prepararse.

domingo, 9 de diciembre de 2007

(C.N.S.U.) - Partiendo conejos (1)

Puede que parezca una tontería, pero he estado aprendiendo a "partir un conejo" (hacer del cuerpo de un conejo partes más pequeñas para cocinarlo mejor o para repartirlo entre varias personas).

Había una pequeña (y modesta) celebración y se estaba preparando un arroz con conejo. En un momento dado observé que uno de mis amigos estaba partiendo un conejo con gran maestría, por lo cual me acerqué a el y sin más rodeos le dije:

- ¿Me enseñas?

Y el muchacho, encantado de la vida y muy amablemente me ha proporcionado un primer acercamiento "teórico-práctico" a la acción de matar, desangrar, despellejar, limpiar y cortar un conejo.

Hemos quedado en practicarlo en futuras ocasiones.

¿Te hace gracia? ¿Sabes matar un conejo? ¿Lo has hecho? Si partes un conejo de manera deficiente comerás trozos de hueso e incluso, si tienes mala suerte, bilis o "mierda" (con perdón de la expresión), además de, probablemente "estropear" unas buenas piezas de carne.

La mayoría de los que habitamos en las ciudades y hemos "desertado del arado" y no sabemos ni partir un conejo, ni desplumar un pollo, ni recoger setas comestibles, ni muchas otras cosas que tendremos que volver a aprender más pronto que tarde (especialmente "el trato" con animales que no son "de compañía").

Nota: Me estoy dando cuenta de que para ser un "Nuevo Superviviente Urbano" tengo una cierta tendencia a tirar al monte (como las cabras). Supongo que será porque el medio urbano lo tengo bastante controlado.

martes, 30 de octubre de 2007

(C.N.S.U.) - Armas (2)


Según marca la ley, en el examen práctico para conseguir el permiso para el manejo de escopetas, había que hacer dos disparos sobre una diana de 50 centímetros de diámetro colocada a 25 metros de distancia, para aprobar había que conseguir un plomeo "suficiente" (¿?). Para los rifles, el examen consistía en disparar cinco veces con una de estas armas sobre la misma diana antes comentada, a la misma distancia y, en esta ocasión, había que acertar al menos con una bala.

Tanto para escopeta como para el rifle, previamente se debían desarrollar correctamente las acciones de carga y descarga del arma.

Bueno, eso es lo que dice la teoría... en la práctica los agentes de la Intervención de Armas de la Guardia Civil encargados de supervisar la prueba práctica no nos complicaron demasiado la vida.

Se podía hacer cualquiera de las dos pruebas comentadas anteriormente (los dos disparos con escopeta o los cinco disparos con una carabina del calibre 22) con lo cual la dificultad de la prueba disminuía notablemente.

En mi caso, la experiencia militar (¡Ah la mili! ¿Seguro que hemos hecho bien aboliendo el servicio militar obligatorio?) me sirvió de ayuda y a pesar del nerviosismo causado por el largo tiempo sin utilizar armas y sobre todo por efectuar la prueba con una escopeta prestada que nunca había tenido la oportunidad de probar, los dos disparos con la escopeta "destrozaron" la diana.

Ahora, todo es cuestión de burocracia y aproximadamente en un mes dispondré de mi licencia.

Después viene otro pequeño "calvario", especialmente económico; comprar un arma, municiones y comenzar el aprendizaje del viejo arte de la caza.

Ya os contaré como termina este cuento.